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Poco ruido y muchas nueces
El reloj de la mesilla de luz marca las cuatro de la madrugada.
Mientras todo el mundo duerme en el resto de Logroño
(ahora, una gran ciudad), el insomnio ya forma parte de
su vida. Los gritos, las risas y las canciones -su favorita,
entre un larguísimo repertorio, es la mexicana 'Cielito
lindo'- no tienen ningún obstáculo para golpear
contra el doble cristal de sus ventanas, perforar imaginariamente
la pesada persiana, meterse en su hogar, en su habitación,
traspasando los tapones que lleva perpetuamente en los oídos
e incrustarse en su cerebro, para no dejarle dormir de miércoles
a domingo.
M. S./LOGROÑO
Mientras esto sucede, ocho pisos más abajo, en el
sector logroñés denominado La Zona, los chavales
entran y salen de los bares -que por cierto, están
bien insonorizados- con alegría (etílicamente
hablando) y empuñando sus copas.
Pues bien, según desveló ayer el concejal
de Desarrollo Urbano, el protagonista de esta historia dejará
de tener este problema cuando entre en vigor la nueva ordenanza
de ruidos, ya que otra de las novedades del reglamento de
ruidos es que los titulares de actividades de ocio y de
alimentación deberán adoptar «las medidas
necesarias» para impedir el consumo de bebidas fuera
del establecimiento, de las terrazas o de los veladores
autorizados.
Por ello, la «pasividad» de los propietarios
de estos establecimientos para impedir este tipo de conductas
propiciará que sean considerados «responsables
por cooperación necesaria» de las infracciones
que recoge la propia ordenanza, que serán consideradas
graves, y deberán pagar una sanción de entre
601 y 12.000 euros.
Para zonas saturadas
Esta medida está pensada desde el Ayuntamiento para
zonas saturadas de bares (establecimientos con horario especial
que permanecen abiertos hasta altas horas de la madrugada),
que están ubicados en zonas residenciales, principalmente
en las calles Sagasta, Vitoria y Fundición, por citar
algunos ejemplos.
Este novedoso inciso no se aplicará en zonas como
la calle Laurel o San Juan, enclaves de interés turístico
para la ciudad, que además, cuyos establecimientos
cierran antes de la medianoche.
Otra de las medidas que permitirán que el vecino
en cuestión, cuyo nivel de estrés en algunas
ocasiones no le permite llevar una vida normal, pueda descansar
con mayor facilidad es que se sancionará a aquellas
personas que «perturben la convivencia» que
pueda afectar a la tranquilidad o a los derechos de otras
personas, como cantar, gritar, vociferar a cualquier hora
del día (o de la noche) en la vía pública
de Logroño.
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