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El
borrador de la ordenanza se presentará este mes para
que los grupos políticos lo analicen y hagan aportaciones
La norma afectará a las edificaciones y actividades
urbanas
El borrador de la nueva ordenanza de ruidos que prepara
el Ayuntamiento se presentará este mismo mes de julio
para que sea estudiado por todos los grupos políticos
y realicen las aportaciones que se consideren necesarias.
Así lo avanzó ayer el alcalde Julio Revuelta,
que anunció también la previsión municipal
de que la nueva norma entre en vigor en enero del 2005 introduciendo
una serie de medidas completamente nuevas en materia de
lucha contra la contaminación acústica en
la ciudad.
El edil avanzó que la ordenanza afectará al
ámbito urbanístico, las edificaciones y las
actividades que se desarrollan en Logroño y su implantación
se hará de forma progresiva adoptando medidas en
el corto, medio y largo plazo. Además, señaló
que «habrá un tiempo en el que la ordenanza
tendrá una aplicación relativa en alguna parte
de la ciudad», que no especificó y reiteró
«el compromiso firme» del Ayuntamiento de combatir
el ruido.
En definitiva, un nuevo texto regulador que cambiará
radicalmente la actual legislación municipal sobre
el ruido en un marco en el que la sociedad cada vez está
más sensibilizada sobre este asunto. De hecho, el
anuncio de ayer de Revuelta se produjo en el curso de un
Pleno en el que intervino la asociación «Logroño
sin ruidos» para demandar al Ayuntamiento una actuación
mucho más contundente contra la contaminación
acústica. La participación de este colectivo
iba además secundada por una moción del PSOE
pidiendo al Pleno la aprobación de un grupo de trabajo
que analice urgentemente una nueva ordenanza para combatir
el ruido así como un bando del alcalde invitando
a los logroñeses a respetar a sus convecinos.
La moción en cuestión, defendida por la edil
Concepción Arribas, fue aprobada por unanimidad pero
solo en su primer punto merced a un acuerdo entre el PSOE
y el PP que omitió la referencia al bando del regidor
pero incluyó el compromiso del Ejecutivo local de
desarrollar una campaña de concienciación
ciudadana en el último trimestre de este año,
antes de que la nueva ordenanza entre en vigor.
Desde 1999
En realidad, la moción socialista para aprobar un
grupo de trabajo no incluye nada que no estuviese previsto,
pero el PSOE consideró necesaria su presentación
16 meses después de haber propuesto otra de contenido
similar sin que hasta el momento se haya aprobado la nueva
ordenanza ni creado una mesa de trabajo. Es más,
Arribas echó mano a la hemeroteca para recordar que
ya el anterior alcalde José Luis Bermejo había
anunciado una nueva ordenanza de ruidos en 1999, compromiso
que después asumió también Revuelta.
Partiendo de esta base, Arribas acusó al Gobierno
municipal de «haber vendido cantidad de veces la ordenanza
de ruidos» y advirtió que «consentir
el ruido es practicar una política distante de los
ciudadanos».
El concejal de Desarrollo Urbano, José Musitu, replicó
a la edil socialista recordando que la Ley del Ruido aprobada
en noviembre del 2003 ha obligado al Ayuntamiento a cambiar
sus previsiones para adaptar el texto de la ordenanza al
nuevo marco legal estatal. Sin embargo, esta explicación
no fue suficiente ni para el PSOE ni para el PR que consideraron
que el Ayuntamiento podía haber hecho más
en materia de ruidos durante estos últimos años.
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